Incendio en cárcel Honduras fue accidente: EEUU
TEGUCIGALPA (Reuters)21 de Febrero 2012.- El trágico incendio de una cárcel en Honduras donde murieron 360 personas fue causado accidentalmente por un cigarrillo u otra llama abierta, dijo el martes un informe de especialistas de Estados Unidos que investigaron el siniestro.
La granja penal de Comayagua, situada 75 kilómetros al norte de Tegucigalpa, se incendió entre la noche del 14 y la madrugada del 15 de febrero con un resultado de 355 personas muertas, muchos de ellos calcinados o asfixiados.
Otras cinco personas fallecieron después en hospitales.
El Equipo de Respuesta Internacional del Buró de Bebidas Alcohólicas, Tabaco y Armas de Fuego (ATF) de Estados Unidos dijo que el incendio fue accidental, pero criticó las medidas de seguridad en el Sistema Carcelario Hondureño, donde se hacinan más de 13,000 reclusos.
“Este trágico suceso ha centrado la atención en las prácticas inadecuadas de seguridad en el Sistema Penitenciario Hondureño, tales como la superpoblación, la presencia de materiales inflamables, la falta de personal en servicio, y la falta de un plan de evacuación viable para los reclusos", dijo el equipo en un comunicado.
El penal de Comayagua alojaba 852 reos, sobre los 400 para los que fue construido.
"Los expertos locales e internacionales que han investigado este episodio han concluido que el origen del incendio fue provocado por un accidente, que no hubo rociamiento de gasolina, una explosión o un cortocircuito", dijo a Reuters la Jefe de Fiscales del Ministerio Público, Danelia Ferrera.
Familiares de los reos fallecidos se mostraron escépticos sobre el informe, mientras esperan desde hace días que les entreguen los cuerpos de sus seres queridos por momentos entre escenas de histeria y llanto.
"No pudieron quemarse por completo selectivamente tantos recintos. Es muy improbable que no haya habido mano criminal, yo no creo eso, que mueran tantas personas y que además no se les hayan abierto las puertas para que salieran y se salvaran", dijo a Reuters Carlos Cerrato, de 47 años y quien perdió a su hijo Cristian.
Este fue el tercer incendio letal en las cárceles de Honduras desde el 2003.
Centenares de familiares de los reos muertos esperan acampando por los resultados de un lento proceso de identificación de las víctimas.
El lunes varios de ellos, en su mayoría mujeres gritando y llorando, irrumpieron en la morgue y rompieron varias bolsas plásticas donde se encontraban al menos una decena de restos calcinados, reclamando la entrega de los cuerpos.
Autoridades forenses dicen que se practicaron 277 autopsias y que este proceso culminaría el miércoles con las restantes. Una cantidad de muestras no precisadas serían enviadas a Chile y a Perú para pruebas de ADN. Pero sólo 27 restos han sido entregados a familiares.
FUENTE: ITA.REUTERS.COM
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